Mayor facilidad de uso y adopción
En el modelo PKI tradicional, cada usuario debe obtener un certificado digital, custodiar su clave privada, instalar middleware especializado y, en muchos casos, utilizar tokens criptográficos o tarjetas inteligentes. Esto dificulta la adopción masiva y genera una elevada carga de soporte técnico.
En Certums, el usuario únicamente necesita autenticarse y autorizar la firma. Toda la infraestructura criptográfica se gestiona de forma centralizada y segura, eliminando la necesidad de instalar certificados, drivers o software especializado en el dispositivo del ciudadano.
Beneficio: Reduce significativamente las barreras de entrada y facilita la masificación de la firma electrónica.